"Yo soy mi peor enemig@". Claves para ser tu amigo | Sandra Tirado Coaching nutricional
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“Yo soy mi peor enemig@”. Claves para ser tu amigo


“Estoy gorda”, “¡Qué fea!”, “¡Qué horror!”, “¿Pero tú te has visto?” ,” Menudo culo”, “¡Qué asco de piernas!”…  Sé que suena duro pero tú y yo nos damos mensajes de este tipo cada día frente al espejo. Te haces daño sin apenas darte cuenta. ¡Es tan sutil y tan efímero! Te das mensajes negativos que hacen que tu autoestima esté cada vez más dañado.  Estás tan acostumbrado/a a juzgarte que no puedes ver quién eres. Buscas esa perfección ideal, esa imagen de ti mismo/a de como debes ser. Así, te aseguro, es imposible llegar a estar bien contigo mismo/a, vivir con tranquilidad y poder disfrutar. En este artículo descubrirás las claves para ser tu amigo/a.

No te puedes imaginar lo injusta que he sido conmigo misma millones de veces. Año tras año, desde la adolescencia, he ido maltratándome, no sólo con mensajes negativos, si también con culpa, vergüenza… Pero llegó el momento de enfrentarme a ello, coger las riendas y comenzar a tratarme bien, como todos nos merecemos.

Comencé por preguntarme: ¿Por qué es tan importante para mi tener un cuerpo 10? No obtuve respuesta real. En principio me dije: porque el cuerpo es un reflejo de quien soy, porque si no nadie me va a querer, porque si no estoy delgada nadie se va sentir atraído por mi, porque no estoy dentro de los cánones de belleza, porque quiero sentir que se siente siendo delgada, porque si no tengo ese tipo de cuerpo nunca seré feliz… etc. Todo estas justificaciones no me valían y no me valen. ¿Cómo un cuerpo va reflejar quién soy? Yo soy algo más que eso, ¿y tú?

La clave para mi vino con otra cuestión, ¿Qué simboliza mi cuerpo para mí? Difícil de contestar, ¿verdad? Tras años trabajando este tema me di cuenta que mi cuerpo era el reflejo de todas mis auto exigencias. Para mi nada era suficiente, no le daba ningún valor a lo que hacía y menospreciaba mis logros. Los demás me adulaban por mis progresos personales y laborales pero yo era incapaz de verlos.

El primer paso fue navegar en como me sentía cada día. Poner atención a mis pasos, tomar conciencia de cómo me hablaba a mi misma, no sólo en lo referente al cuerpo, si no también con el resto de facetas de mi vida (el trabajo, la pareja, la familia, los amigos): “No puedes comportarte así, debes ser siempre correcta”, “Tienes que estudiar más cosas si no no vales”, “Debes cuidarle más, ser más generosa” ,” Eso que haces, lo hace cualquiera”, “Tienes que tener más estilo si quieres triunfar” “Debes ganar más”, “Eres mediocre” … En definitiva, era decirme continuamente:”Tienes que ser más y mejor de lo que eres”. Resulta duro e injusto, ¿no?. De repente me di cuenta que estaba llena de obligaciones auto impuestas, creencias limitantes y, sobre todo, no me valoraba a mi misma . Resulta que la relación más tóxica que tenía era conmigo misma. Y esto, por supuesto, derivaba en ansiedad, tristeza y auto castigo, en mi caso, como ya os he contado otras veces, lo pagaba con la comida.

Me di cuenta de que era el juez de mi vida y que había sentado la peor sentencia para mí: “No te mereces ser feliz, no eres lo suficiente”. Era el momento, tocaba tomar cartas en el asunto y dejar de maltratarme. Te voy a dar las claves que me han hecho estar tranquila conmigo misma, aprender a quererme y minimizar los daños que me he causado a lo largo de los años. Espero que a ti también te ayuden a conseguir paz contigo mismo/a.

claves para ser tu amigo

Claves para ser tu amigo/a y no tu enemigo/a:

  1. Cuida tu alimentación. Comienza a alimentarte de manera saludable. Come fruta, verdura, cereales integrales, frutos secos, grasas saludables,… Cubre tus necesidades corporales con macronutrientes (hidratos, proteínas y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales). Este tipo de dieta te ayudará a que tu cuerpo esté más tranquilo, tendrás menos ansiedad y comenzarás a verte mejor. Tu composición corporal irá cambiando. Si no tienes conocimientos sobre nutrición, busca una especialista que pueda ayudarte.
  2. Mantente activo/a. Ve caminando al trabajo, aparca más lejos o bájate del autobús 3 paradas antes. Elige una actividad que te guste: apúntate al bailar, haz pilates, patina, nada… Contacta con tu cuerpo manteniéndolo activo.
  3. Cuida tu lenguaje. Observa como te hablas. El lenguaje crea realidades, basta sólo con pensarlo. Dirígete a ti como te mereces, con positividad. Todos los días puedes mirarte al espejo y decirte lo bonita que eres, por ejemplo.
  4. Toma conciencia sobre ti mismo/a. Haz una valoración positiva de ti, de todas las cosas que te agradan de tu forma de ser. Haz una lista con tus progresos, de lo conseguido hasta ahora, y úsala para seguir motivada y continuar avanzando en tus objetivos. Si no sabes como hacerlo, puedes contactar con un profesional como yo que te ayude a tomar conciencia.
  5. Trabaja la aceptación. Aceptarte tal como eres, con tus limitaciones, incongruencias y emociones es la clave.
  6. Mímate. El cuidado personal es importante. Date un baño con espuma, ve a hacerte un masaje, échate crema hidratante, cómprate un vestido nuevo, ve a la peluquería… Con estos auto regalos te estás diciendo que eres digna de cuidado.
  7. Medita a tu manera. Puedes apuntarte a mindfulness, ponerte música relajante, trabajar tus respiraciones… etc. Yo medito cocinando, por ejemplo. Céntrate en las pequeñas cosas, en el aquí y en el ahora, aprende a disfrutarlo.
  8. Sé más flexible y caritativo/a contigo. No pretendas hacerlo todo en un día. Este es un proceso que durará toda la vida. Deja de castigarte porque hoy no has ido al gym, has comido pizza o no has llamado a tu madre hoy. Perdónate, eres humana. Mañana está ahí y puedes empezarlo como tú quieras.

 

No es necesario tener una enfermedad como la bulimia o la anorexia para maltratarte el cuerpo y la mente. El sufrimiento por nuestro cuerpo es algo mucho más común de lo que pensamos.  Que no se hable de ello, no quiere decir que no exista. Yo en mi consulta lo veo cada día. No estás solo/a.

Y ahora, ¿Qué es un cuerpo 10 para mí? Un cuerpo 10 es aquel que cuidas, tratas bien, no juzgas continuamente y no desprecias. Es un cuerpo que amas y aceptas porque te respetas a ti mismo/a.

 

“Yo soy mi peor enemig@”. Claves para ser tu amigo
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3 Comentarios
  • Luis Suárez
    Posted at 17:53h, 25 octubre Responder

    Realmente además de los desórdenes alimenticios.
    Existen desórdenes en cómo estamos anímicamente.
    Se vuelve tóxico combinando ambos.
    Es un hecho que no hay peor enemigo que uno mismo.
    Probablemente también podría suceder que no fuera deseado.
    O simplemente el entorno en el que se desenvolvió.
    Lo que si es una carga muy pesado.
    Realmente no hayamos ese faltante en la familia o la pareja o en cualquier otro medio
    Resulta que está en uno mismo, solo que uno lo tenía prisionero
    No somos libres porque creemos que todo lo malo lo merecemos
    Es simplemente una falta de percepción
    Ya que en la vida todos cometemos errores y padecemos de lo mismo o similares
    Es una cuestión de aprender a encontrar el verdadero significado a la vida
    No la menosprecie mis
    Porque estamos perdiendo lo más valioso de la vida
    Y la vida apesar que en el camino se encuentra con muchas dificultades
    Lo importante es seguir adelante tal vez en el camino encuentres lo que tanto deseabas
    Y es reencontrarse con uno mismo

    • Sandra Tirado
      Posted at 09:07h, 26 octubre Responder

      Gracias Luis por tu comentario. Yo añadiría lo bien que uno se siente cuando es capaz de reencontrarse con uno mismo. La tranquilidad de estar conectado con uno mismo es felicidad.

  • María José
    Posted at 21:41h, 30 octubre Responder

    Tomar conciencia de uno mismo, enfrentarte a tus trastornos, debilidades, miedos… y darles respuesta no es fácil. Apagar definitivamente el botón que no te deja avanzar lleva tiempo.
    Identificar lo que no debes hacer es imprescindible para que el cambio sea posible.
    Sólo trabajando nuestras emociones, nuestra autoestima, nuestra fuerza interna se consigue .
    Y en ese trayecto, es importante aprender a agradecerse por seguir adelante, por ser valiente cada vez que queremos salir corriendo, por seguir intentándolo y no rendirnos, y valorando cada pasito adelante que vamos dando.
    Estoy convencida de que ese es el camino y sólo así acabaremos encontrándonos con nosotros mismos y conseguiremos la tranquilidad y la felicidad que tanto buscamos.

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