Mi objetivo no es tenerte conmigo años, sino acompañarte el tiempo necesario para que recuperes tu autonomía y tu libertad.
No hay una duración fija, porque no hay dos historias iguales. Algunas personas necesitan trabajar un momento vital concreto; otras, necesitan trabajar un poco más. Lo importante no es el tiempo, sino que cada sesión tenga sentido y avance a tu ritmo.
La efectividad del proceso no depende de compartir la misma habitación, sino de la calidad del vínculo, la sinceridad y tu compromiso. El formato online te permite estar en tu propio espacio seguro,tu sofá, tu habitación..., lo que muchas veces facilita abrirte emocionalmente y, además, te ahorra tiempos de desplazamiento. Solo necesitas una buena conexión, intimidad y unos auriculares.
El compromiso es el primer paso de tu cuidado personal, una parte importante del proceso y de tu autocuidado. Al reservar una cita, ese tiempo queda bloqueado en exclusiva para ti. Por ello, si necesitas cancelar o reprogramar, te pido que lo avises con al menos 24 horas de antelación. Las sesiones canceladas con menos margen o las no asistencias tendrán que ser abonadas en un 50%.
No. Yo no te pondré nunca una dieta. Mi enfoque se aleja por completo de la restricción y la mentalidad de dieta, ya que suelen ser los detonantes de la ansiedad por comer. Trabajaremos la alimentación desde la reeducación y la propia autoescucha. Si buscas un papel en la nevera que te diga que tienes que cenar pechuga a la plancha para perder 5 kilos este mes, este no es el lugar.
No soy nutricionista. Mi objetivo no es decirte qué comer o contar calorías, sino ayudarte a entender por qué y para qué comes cuando no tienes hambre física. Lo que sí haremos será trabajar una reeducación nutricional consciente. Te daré el sostén para que aprendas a elegir, a escuchar tu saciedad y a perder el miedo a los alimentos. El objetivo es tu tranquilidad. A veces el cuerpo pude cambiar como consecuencia, pero la báscula nunca será nuestra jefa.
Este es un miedo muy habitual. En el acompañamiento no se fuerza nada ni se abren heridas sin sostén. El trabajo se hace con cuidado, respeto y a tu ritmo. Muchas personas descubren que lo que más calma trae no es evitar mirar, sino hacerlo acompañadas.
El enfoque clínico tradicional a menudo se centra en el diagnóstico o en el tratamiento psiquiátrico de un trastorno. Yo no realizo diagnósticos clínicos. Mi metodología se centra en el bienestar diario, la gestión emocional y la creación de nuevos hábitos sostenibles.
Trabajo contigo para descubrir los patrones ocultos que te llevan a los atracones y a la alimentación emocional. Mi objetivo es guiarte para que tú misma hagas ese clic interior necesario para transformar tu relación con la comida desde la raíz.
Si yo no soy la profesional más adecuada para acompañarte, te recomendaré otros profesionales.