Los beneficios de los frutos secos son muchos y para todos los públicos. Son fantásticos como merienda para los niños, como parte del desayuno de un deportista, un perfecto acompañamiento para un estudiante, un...

Los beneficios de los frutos secos son muchos y para todos los públicos. Son fantásticos como merienda para los niños, como parte del desayuno de un deportista, un perfecto acompañamiento para un estudiante, un saludable snack para el afterwork o para tener una buena salud cerebral.
Los frutos secos son frutas que tienen menos de 50 % de agua en su composición. Existen dos grupos de frutos secos, los naturales con cáscara como son las pipas, nueces, piñones, almendras…y los frutos deshidratados como las pasas, orejones, dátiles, albaricoques, ciruelas…
Los frutos secos son muy nutritivos y son necesarios en cualquier dieta equilibrada. Entre sus propiedades nutricionales destacan su alto contenido en grasas saludables como los ácidos omega 3 de las nueces. Estas tipo de grasas intervienen en el control de los niveles de colesterol convirtiendo a los frutos secos en protectores cardiovasculares. Son ricos en antioxidantes, potasio, hierro, zinc, magnesio, fósforo, calcio, vitamina E, C y vitaminas del grupo B. Esto hace de ellos, unos grandes aliados para combatir la fatiga, el estrés, las enfermedades degenerativas y el envejecimiento.
Son fundamentales para un buen funcionamiento cardiovascular y, por lo tanto, para un correcto aporte de sangre y oxígeno a todos los órganos, en especial nuestro cerebro. Esto hace que los frutos secos sean un alimento fundamental en la dieta de personas que realizan grandes esfuerzos intelectuales, quieran mejorar su rendimiento cerebral, tengan que hacer una actividad física constante o para deportistas profesionales de alto rendimiento. Además poseen una gran cantidad de fibra y de proteínas vegetales que los hacen básicos para la salud en las dietas vegetarianas. En general, incorporarlos en nuestro día a día es muy importante dado su impacto en nuestra salud.
Por su versatilidad, podemos utilizarlos con moderación (por su alto contenido calórico) como snack, como componente de una ensalada o para realizar una salsa para darle un toque mágico a tus platos. Una salsa pesto, una sopa de avellanas o un simple puñadito de pipas de calabaza en la ensalada pueden darnos la energía necesaria para superar un día de mucha actividad y favorecer nuestro estado de salud a corto y largo plazo. Por ello, hoy os enseñaré 5 recetas para incluir los frutos secos en nuestra dieta.

Primero prepara una olla con agua a hervir e introduce las castañas con la cáscara quitada. Deja hervir durante 25 minutos a fuego medio-alto. Ahora prepara un caldo en un cazo con la cebolleta, el apio y el clavo, deja a fuego lento durante 20 minutos y mientras quita la piel a las castañas. Incorpora las castañas peladas, la leche de almendras y sala al gusto. Tritúralo todo bien hasta dejar una crema fina y homogénea. Para darle un toque crujiente podemos incorporar encima unas almendras picaditas y listo.

Prepara una bandeja de horno para lasaña y echa un chorrito de aceite de oliva y precalienta el horno a 180º. Coge el calabacín y lamínalo en capas muy finas y retira (puedes ayudarte de un pelador o una mandolina). Lava bien el brócoli y elimina los tallos. Prepárala al vapor, sala y retira. Tuesta las almendras y el sésamo en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Mezcla en un cazo la leche de almendras y el queso light y añade la cucharilla de harina integral moviendo enérgicamente la mezcla para que no salgan grumos. Añade las almendras, el sésamo, una pizca de pimienta, sal, la nuez moscada y un para de granos de mostaza previamente machacados en el mortero. En la fuente ve colocando una capa de calabacín, seguida de el brócoli y la crema que hemos creado. Con estás cantidades te dará para una lasaña de tres capas. Finalmente espolvorea unas semillas de sésamo por encima e introduce en el horno unos 20 minutos y listo.
Lo primero prepara la olla express con la lombarda laminada durante 8 o 10 minutos. En una sartén grande saltea con un chorrito de aceite de oliva virgen el puerro con la manzana a laminitas y añade la lombarda cocida escurrida, añade las nueces picaditas, un pizca de pimienta negra, una pizca de paprika, sal al gusto y lo dejas pochar todo durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, retira del fuego y añade la canela. Podemos utilizarlo como plato único o como guarnición. Yo lo suelo acompañar con unos trocitos de tofu con albahaca salteado.
Lo primero pon a cocer la pasta según las indicaciones de cada fabricante. Mientras cueces, en un vaso de batidora introduce el resto de los ingredientes y bate hasta que tenga la textura que más te guste. Para emplatar, pon 4 platos hondos con la pasta, la salsa por encima, unas pocas avellanas picaditas y unas hojitas de rúcula enteras. Receta super sencilla y super saludable.
Prepara una sartén grande y calentamos con la cucharadita de aceite, añade la chalota muy picadita hasta que esté doradita. Ahora introduce las espinacas, saltea como unos 5 minutos, añade las pasas, los piñones y la leche de coco. Salpimenta y añade el curry. Deja reposar 5 minutos y listo.
Si quieres entender tu relación con la comida desde la raíz, puedo acompañarte.