¿Conoces los peligros del Ab Crack? Descubre por qué esta tendencia fitness de extrema delgadez pone en grave riesgo tu salud física y mental. Conoce las consecuencias de buscar un físico inalcanzable, desde hernias hasta trastornos psicológicos, y la importancia de priorizar un bienestar real y saludable.

En los últimos años han surgido muchas locas modas que ponen en peligro la salud de muchas mujeres influenciables y obsesionadas con tener el cuerpo perfecto. A la tendencia de tener los muslos separados (Thing Gap), de poner monedas en las clavículas o el desafío de tocarse el ombligo pasando la mano por detrás de la espalda (Belly Button Challenge) se suma el Ab Crack, formar una hendidura en el abdomen separándolo en dos partes. Como todas las modas fitness anteriores, el Ab crack pone en peligro a toda aquella persona que se proponen conseguirlo.
Esta nueva tendencia exige llevar una dieta extrema, una rutina de ejercicios y abdominales muy dura y se necesita reducir la grasa corporal hasta el 14-20 %. Otro de los elementos necesarios para conseguir el objetivo es la genética. Muchas de las mujeres que buscan lograrlo no están genéticamente provistas para conseguirlo. Algo que puede provocar verdaderos trastornos a esas chicas, tanto físicos como psíquicos.
Modelos fitness como Hannah Bronfman, Emily Ratajkowski y Stella Maxwell exhiben sus Ab Crack fotos en instagram influenciando, quieran o no, a millones de seguidoras que buscan tener su cuerpo, puedan genéticamente o no. Sea la moda que sea la que estas chicas siguen, buscan un cuerpo extremadamente delgado que se aleja de toda medida médica saludable. Citando al doctor americano Marc Siegel: “Es un objetivo engañoso para alcanzar.
No hay nada saludable en esta grieta, solo muestra lo delgado que estás.” Este mismo médico advierte que una de las consecuencias más graves de esta tendencia puede ser un hernia que necesite cirugía: “De superar los 3-5 centímetros de separación entre abdominales y línea alba puede derivar en una hernia. En sus manifestaciones más graves, la solución pasa por recurrir a la cirugía por hernia o excesiva debilidad abdominal, o incluso por tener que colocar una malla para evitar desplazamiento de los órganos internos”.
Debemos centrarnos en la reeducación sobre el físico, la alimentación y el deporte para evitar este tipo de modas que llevan a la obsesión por el físico a millones de jóvenes y que pueden tener consecuencias fatales. La extrema delgadez (musculada o no) es tan mala como la obesidad. Debemos trabajar para aprender a alimentarnos, respetarnos, aceptar nuestras limitaciones y, sobre todo, a querernos. Tenemos que evitar que las nuevas generaciones vivan obsesionadas con su físico y basen la mayoría de su seguridad y autoestima en ello.
Si quieres entender tu relación con la comida desde la raíz, puedo acompañarte.